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“La lectura de todos los buenos libros es como así como una conversación con las más nobles personalidades de los siglos pasados que los escribieron. Es un diálogo cuidadoso en el cual nos revelan lo mejor de sus pensamientos” – René Descartes

Existen tres elementos fundamentales que necesitamos en la vida como nuestro pan diario si no queremos ahogarnos en la perspectiva mediocre que muchas veces impera en la sociedad, en los medios tradicionales y en nuestro entorno en general.

1) Hallar un entorno de personas que crean que la vida es más de lo que se ve. No es realmente importante si creen lo mismo que nosotros (seguramente no será así), pero si que puedan ver más allá. Si la gente que nos rodea cree que las cosas son como son y no como podrían ser, nuestra perspectiva se vuelve muy baja, es altamente desmotivante y peligroso para nuestro estado de ánimo. No estoy diciendo que deban marginar al resto de las personas, pero sí que pueden buscar un enriquecimiento de vuestras relaciones.

2) El ejercicio de buenos hábitos. Los buenos hábitos son tremendamente favorecedores y muchas veces, luego de un tiempo se vuelven simples repeticiones con grandes resultados. Es importante considerar buenos hábitos en el estado físico y también en algunas disciplinas que nos enriquezcan. Siempre es más sencillo hacer lo mínimo necesario, pero también es la forma más fácil de abandonarse al abismo.

3) Ensayar la lectura. Los altos ejecutivos del mundo leen entre cuatro y cinco libros por mes y esto les hace ser personas realmente diferentes. Vivimos en una era de acceso a la información como no ha existido antes. Si bien la lectura no puede garantizar un cargo de CEO de una importante empresa, puede hacer lograr un gran cambio en tu vida. No toda literatura es igualmente enriquecedora, pero siempre existe una situación planteada y una solución de problemas de las cuales podemos tomar ejemplo. Las biografías de grandes personalidades también pueden darnos excelentes ideas.

“En tiempos de cambio, los que aprenden heredarán la tierra, mientras que los sabios del pasado no prosperarán gracias a sus conocimientos de un mundo que ya no existe.” —Eric Hoffer