La firma de la excelencia

Era 1644, cuando un niño nació, a los pocos años aprendió por sí mismo su propio oficio y así comenzó su carrera. Trabajaba sólo usando unas herramientras precarias, pero cada día se enfocaba en dar lo mejor de sí en su trabajo que consistía en fabricar violines.

Trabajaba de manera tal que cada instrumento tuviera un sello de excelencia, cuidando con cariño cada detalle. Tenía su propio standard de calidad y cuando cada violín quedaba terminado, le estampaba su firma.

Si bien pasaron ya más de 300 años, los “Stradivarius” siguen siendo los mejores violines. Estos instrumentos se continúan vendiendo por cientos de miles de dólares por su reconocida calidad.

Seguramente Antonio Stradivari no pensó jamás en crear una dinastía de violines. Simplemente se dedicaba a hacer lo mejor cada día y a ser fiel a su standard de excelencia. No se preocupaba de conformar a ninguna gerencia ni a fijarse en otros fabricantes, la excelencia era su foco, misión y obsesión.

Muchas veces es fácil considerar que se cumplen parámetros de calidad en el trabajo cuando el jefe está supervisando, pero el desafío está en el trabajo realizado cuando nadie nos ve. Las personas exitosas aprenden a enfocarse en su trabajo más allá de quien esté en el entorno. De no ser así, la performance varía según la supervisión o el cliente al que se esté sirviendo. La excelencia no es variable, es un hábito implicado en nuestra actitud frente a la vida y aquello a lo que nos dediquemos.

Las firmas, hoy en día muy representadas por las marcas y los logotipos, tienen valor asociado por su calidad, respaldo y excelencia en el trabajo. Podemos trabajar para una firma como la “Stradivarius” o crear algo de menor valor.

Está demostrado que un firme compromiso con la excelencia , como lo tenía Stradivari, tiene un efecto sorprendente en nuestra motivación. Cuando simplemente nos dejemos llevar por la inercia, por un cheque, o por la amenaza de un jefe, nuestra tendencia será a postergar, a hacer una pausa por una u otra razón, en muchas casos sin darnos cuenta.

¿Cuánto vale tu firma? ¿Qué puedes hacer hoy para darle más valor?


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