En las últimas semanas me he decidido a ir a un gimnasio. En parte por una razón deportiva y también social. He asistido regularmente todos los días a excepción de los domingos y he podido medir claramente mi evolución. Los primeros días terminé realmente dolorido y le planteé al profesor si no me convenía descansar los músculos y me dijo todo lo contrario, que me iba a hacer bien ejercitar.
He quedado sorprendido de la similitud que tiene el gimnasio con el resto de las actividades que llevamos a cabo día a día. El crecimiento está en siempre sentir un poco de dolor, en aumentar el esfuerzo. Cuando nos refugiamos en la comodidad es que dejamos de crecer. La ley para el crecimiento muscular que implica más peso o más repeticiones, se da en muchos otros aspectos. El peso nos ayuda a superar nuestros límites y las repeticiones nos ayudan a perfeccionarnos y ser más resistentes.
El mensaje positivo aquí está en que el desarrollo físico pasa por tiempo y disciplina. Nuestro crecimiento en otras áreas también, si tenemos la consistencia y la voluntad para no dejar de crecer. Tengan presente esta analogía del gimnasio en vuestras vidas y verán como realmente son similares.
¿Qué refleja tu actuar? ¿la comodidad o el crecimiento? Revisa tu actuar y podrás comprender de mejor manera tu situación actual en ese sentido.