Muchas veces nuestras ideas flotan en nuestra mente, y pese a que algunas son realmente buenas, las situaciones de la vida hacen que las desestimemos. Si en un momento nos parecieron muy oportunas, en otro nos parecen excesivas, alocadas, etc… Por otra parte, nuestro estado de ánimo muchas veces desvirtúa la realidad, nos confunde, nos debilite y se transforma en un obstáculo en nuestro día y quizá en nuestra vida en general.
Registrar en un diario nuestros hechos del día y nuestras ideas es un excelente hábito. Nos permite tener un mejor contacto con nosotros mismos, hacer una pausa y evitar confusiones que nos afecten innecesariamente.
En cuando a las metas y sueños que planteamos por escrito, el escritor Brian Tracy, reconocido por sus estudios de desarrollo personal plantea que el registro escrito de los objetivos aumenta 100 veces las posibilidades de concretarlos. También podemos leerlo a la inversa y concluir que si no los escribimos, cumplir con nuestras metas es 100 veces menos probable.
Además hay muchos beneficios adicionales, nos mantiene más presentes algunos hechos de debemos recordar, nos vuelve más analíticos y detallistas, más observadores de nosotros mismos y nos ayuda a ver debilidades sobre las que debemos trabajar y allí surgen nuevas ideas y así más crecimiento.
Es un hábito simple, muy económico y que no debería llevar más de diez o quince minutos al día y puede dar lugar a resultados asombrosos.
¿Ya experimentaste lo que sucede cuando dedicas unos breves instantes a tomar registro de tu vida?