“Las afirmaciones sin disciplina son el comienzo de un delirio” – Jim Rohn
A veces resulta gracioso ver gente diciendo “vamos a pensar que todo va a salir bien” o “hay que pensar en positivo”. Me encantaría verlos pensar en positivo frente a una planta sin regar durante unos cuantos días para ver si crece o si sobrevive.
Es triste ver como existen personas con ese tipo de filosofía barata de libro de autoayuda como si desde la salida de “El Secreto” el mundo hubiera cambiado.
Lo cierto y comprobable es que en la naturaleza existe una tendencia al deterioro que sólo podemos evitar mediante una firme actitud y disciplina. Las cosas suceden justo al contrario de lo que sostiene esa filosofía y el pensamiento positivo no resuelve absolutamente nada por sí solo. Todo tenderá a salir mal o a deteriorarse si no somos cuidadosos. También puede darse lo contrario por factores externos y creer que se debe simplemente al pensamiento positivo puede resultar peligroso.
Algunos autores como Napoleón Hill intentaron marcar la diferencia entre actitud (mental) positiva y el falso optimismo. Los obstáculos que encontremos siguen un camino que no se altera por lo que pensemos. La clave está en responder positivamente a ellos y utilizar en pensamiento para las soluciones o para medidas de prevención. Lamentablemente el error conceptual prevalece.
Las cosas no salen bien hasta que se concretan mediante las buenas acciones, la disciplina y una ayudita de factores externos que es variable.
¿Eres de esas personas que piensan mucho pero no pasan a la acción? ¿Pensaste lo que pudieras haber obtenido de haber sido más práctico?