Etiquetas

,

En tiempos de alta competencia y diversidad la presencia de la marca o el proyecto debe ser maximizada.

Son muchas las razones por las que se aplica este concepto. En primer lugar, nuestros anuncios, ideas, planes, productos, podrán pasar desapercibidos entre la cantidad de elementos competitivos. Sólo con una presencia permanente podemos asegurarnos que en algún momento captaremos la atención del cliente.

En diversas situaciones, como las de recorte presupuestal en las campañas, por ejemplo, muchas empresas tienden a suprimir la presencia en algunos ámbitos donde puede tratarse de tierra poco fértil para cierta idea o producto. Si bien en muchas de estas situaciones no queda otra salida, se trata de una maniobra riesgosa porque implica resignar terreno.

Una aclaración al respecto, no me refiero a lugares donde estratégicamente la marca no tendría que estar o no es su plan tener presencia, sino dentro de su propio segmento. No existe investigación tan certera que pueda revelarnos la exactitud del panorama y no sabemos claramente donde es que podemos encontrar un nicho.

Es fácil apreciar que las grandes empresas internacionales siempre marcan presencia donde tienen que estar, al menos colocan su logotipo. De todas formas, éstas ya tienen una posición ganada que les permite ser más selectivas y apuntar más estratégicamente sus baterías. Sin embargo, toda nueva idea tendrá que pelear por su lugar y no puede resignar presencia.