Etiquetas
Quienes hayan tenido la oportunidad de viajar a Estados Unidos en los 90 habrán podido ver campañas publicitarias realmente agresivas entre compañías rivales. Ese era un fenómeno que se daba entre magnates de cada rubro (Pepsi vs. Coca-Cola) o en el debate calidad-precio (Macy’s vs Conway en New York por ejemplo). Eran campañas llamativas y que apelaban a la naturaleza agresiva que hay en la humanidad. Sin embargo, no sólo los nuevos proyectos no son tan poderosos como esas firmas sino que hoy ya no sea apunta a sobresalir entre dos sino decenas o cientos.
Creo en lo personal que en estos días sólo sirve la acción positiva y con esto me refiero al valor agregado, la excelencia, la innovación. Vemos que muchos proyectos caen en el error de campañas negativas (ataque, defensa) por un temor a perder terreno frente a quien le pisa los talones.
En estos tiempos, lo que menos necesitamos es confrontación y la principal razón es que ya la tenemos de sobra. Mientras perdamos el tiempo discutiendo, sólo perderemos la oportunidad de seguir mejorando y avanzando. Un elemento esencial para el crecimiento de un proyecto es que quienes están detrás siempre tengan ansiedad por mejorar, avanzar, ganar y no miedo a perder terreno. El terreno ya está potencialmente perdido porque el mundo hoy por hoy evoluciona muy rápido, o nosotros nos movemos de nuestra posición o la posición nos abandonará a nosotros tarde o temprano.
Cada día nos da la posibilidad de servir mejor, el tiempo es capital para crecer, no hagamos una mala inversión.
Este fue el último capítulo de mi serie “La era de las emociones”. Mañana realizaré una conclusión general a modo de cierre