Mi idea sobre esta serie surgió al ver la inmensidad de ideas que aparecían día a día en Internet, principalmente. En el comienzo, como a muchos de ustedes les habrá pasado, me quedé fascinado con tantos blogs, podcasts, sitios web interesantes, software, etc… Luego caí en la cuenta que no podía seguirlos todos, un poco por falta de tiempo y otro poco por saturación.
Así que empecé a discriminar, ¿cuáles edifican a mi propósito en la vida? ¿qué elementos me resultan atractivos? Allí vi como jugaban la pasión y el potencial para crecer. En fin, otras cualidades las fui agregando porque me parecían necesarios para competir en estos tiempos. Algunos pertenecían a grandes organizaciones, otros era pequeños proyectos personales, pero si algo permite esta etapa es que personas con ideas, aunque sea con pocas posibilidades puedan brillar.
Otro elemento que me motivó fueron los cuestionamientos. Ver información de todo tipo y color por todos lados, a fin de cuentas, ¿qué tanto nos sirve? ¿Cuáles son los elementos que nos llevan a involucrarnos con unos y seguirlos y porqué abandonamos otros?
Una interrogante que tuve en el desarrollo de la serie fue sentir que todo esto era obvio, sin embargo, no resulta así en la práctica ya que seguimos viendo proyectos que tienen el mero fin de satisfacer el ego y carecen de elementos más allá de eso, son fríos, no tienen futuro, no aparecen donde deberían, no poseen identidad, desaparecen en un abrir y cerrar de ojos, no poseen verdadera riqueza humana, son tibios en su actuar y se dedican a la crítica sin acción proactiva.
¿Por qué será que cuesta tanto la excelencia? Esta serie tenía la idea de ser anticipo de un porvenir mucho más duro para los que quieran obtener resultados con poco.
Gracias por haberme acompañado y haber disparado en algunos días puntuales el número de visitas.