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creatividad, esencia, libertad, metas, proyectos, sello personal, servicio, superaci, superación
Cuando nos creamos proyectos, ya sea para nosotros mismos o para otras personas, por lo general tenemos la tendencia a fijar metas. Las grandes empresas del mundo lo hacen y es algo comprobado que da buenos resultados, quizá mucho mejores que si no fijáramos ningún parámetro. La esencia de esta idea es saber hacia dónde se está marchando.
He aplicado sistemas de metas a muchos de mis proyectos y luego de cierta experiencia puedo decir que hay algunas cosas que decido cambiar de cara al futuro.
a) Quitarle rigidez. Cuando creamos un sistema de metas, lo hacemos con un grado de conciencia y conocimientos. Apenas empezamos a ejecutarlo, ambos tienden a cambiar. La rigidez en los planes resta creatividad y muchas veces me hicieron ignorar el factor sorpresa y sus beneficios.
b) De ningún modo atarme a resultados específicos. Esa es una forma vil de apego. La vida puede ofrecernos mucho más de lo que le pedimos, he aprendido en clara acción de gracias que la vida es a fin de cuentas bondadosa y puede darme más que mis limitados proyectos.
c) Limitar la evaluación constante. El Tao Te King dice que a veces la pérdida es ganancia y la ganancia es pérdida. ¿Qué sabemos nosotros en nuestro limitado conocimiento sobre las consecuencias de un mínimo acontecimiento? Recuerdo muchas pérdidas en mi vida que me dieron interesantes ganancias y viceversa. Incluso las derrotas que más me dolieron son las que hoy me llenan de dicha. Quiero mantener la mente tranquila y permanecer enfocado, las presuntas malas noticias de algunos de mis pasos no debo considerarlas más que aprendizajes o leves indicios
d) No pretender imponer mi norma y dejar que la vida me sorprenda, quiero nutrirme de lo que esta pueda ofrecerme, superar mis limitaciones y disfrutar del viaje.
Hay elementos de esta reflexión que pueden leerse como incoherentes o contradictorios. El asunto es que muchos de mis “proyectos originales” que fueron cumplidos, no me hicieron más feliz. Estaban cargados de metas autoimpuestas y otras que me dejé imponer. Eran tentadores en su momento pero a la hora de concluirlos parecían un vaso de agua salada en cuanto a saciar mi sed. Cumplir algunos objetivos requirió sacrificar mi esencia, libertad y creatividad. Los proyectos no fueron un fin en sí mismos.
Más allá de todo esto, creo que es importante proyectar y fijarse metas, incluso de las más altas. Lo seguiré planteando en mis charlas y artículos. Sin embargo considero que la meta real en todos los casos es el servicio eficaz, con humildad, amor, bondad, compasión, conciencia, creatividad, excelencia, libertad y superación constante.